Actividad educativa para trabajar las fuentes de energía (parte I)

Hemos hablado en muchas ocasiones de la importancia del juego en las actividades educativas, lo que vendría a llamarse gamificación. Particularmente soy un gran defensor de esta metodología y con esto no quiero decir que siempre se tenga que introducir el juego como elemento educativo o motivador.

Hoy he pensado que os podría ser de ayuda una idea que tuve al ver una película de dibujos animados. La verdad es que no le di mucha importancia a lo que estaba viendo. Mi sobrina disfrutaba viendo unas gotas de agua con ojos, nariz y boca sonriente así que con eso me bastaba. Más tarde, y no me preguntéis a cuento de qué, me vinieron a la cabeza esas gotas de agua hablando y explicándose sus historias, sus problemas, sus inquietudes. De repente las gotas tenían una vida llena de aventuras que me pareció fascinante.

Gotas de agua

Gotas de agua

¿Qué se deben explicar 2 gotas de agua?

Esa fue la primera pregunta que me hice y al darle vueltas me salieron muchísimas situaciones que se podían usar en las aulas. Sí, sí…ya sé, así a primera vista parece todo muy “pillado por los pelos” pero esperad que ahora os lo cuento todo y vosotros decidiréis si vale la pena probar o no.

Ya que escribo en el blog de Endesa Educa voy a centrar la actividad en la generación de energía a partir del agua pero que eso no os limite, podéis usar esas mismas gotas de agua para explicar la depuración, la potabilización, el ciclo del agua….

Asignamos personajes

Empezamos la actividad asignando los personajes. Podemos dar a cada participante una gota de agua o bien hacer grupos y que cada grupo lleve una gota. La actividad básicamente consistirá en vivir en primera persona las aventuras y desventuras de nuestra gota de agua. Seguro que cada uno/a de nosotros/as nos imaginamos a nuestra nueva amiga de una forma muy distinta. Por esa razón lo primero que haremos es crear a nuestro personaje.

Lo podemos hacer con un dibujo, recortando cartulina, poniendo una gota en un portaobjetos.. lo que nosotros queramos. ¡No olvidemos decidir su personalidad! Puede ser una gota tranquila o dulce o salada… tenemos muchas opciones.

Una vez tengamos listo el “aspecto” y la “personalidad” de nuestro personaje vamos a ver qué aventuras le esperan.

Punto de partida

Nuestra gota de agua está cayendo del cielo. Cae a alta velocidad. A medida que cae va saludando a otras gotas de agua (este sería un buen momento para realizar algún juego de presentación) que al igual que ella, están cayendo de las oscuras nubes que hay más arriba. En este momento podemos trabajar la atmósfera, qué encontramos en ella, está sucia o limpia, el efecto invernadero, las distintas capa que la componen…

Al explicar la actividad nosotros os iremos dando opciones que podéis utilizar o no. Este escrito no es la “Biblia” es solo un recurso del que podéis usar lo que más os convenga. Como ejemplo hablaremos del efecto invernadero que afecta a la temperatura de la Tierra. Eso conlleva un cambio en el régimen de lluvias. Hay mucho material disponible sobre este fenómeno que mantiene la temperatura agradable en nuestro planeta. Nosotros hemos buscado y os recomendamos algunos de los materiales que hemos encontrado en Endesa Educa y Tiching

A lo largo de la actividad encontraremos momentos de toma de decisión. Deberán escoger entre distintas opciones para poder seguir sus aventuras. Nuestras gotas llegan a tierra y es el momento de tomar una decisión.

  • Opción 1: “nuestra gota cae en el mar”
  • Opción 2: “nuestra gota cae en un río”

Que escojan la opción que ellos/as quieran. Para poder explicaros la actividad con un inicio y un fin montaremos nuestra propia aventura y escogeremos la opción 2. Las opciones son “a gusto del consumidor”.

Tenemos nuestras gotas de agua en el río y podemos aprovecha para hablar de las partes del río (alta, media baja), podemos hablar de la flora y la fauna de los ríos, podemos hacer experimentos sobre la calidad del agua en alguna salida que podamos realizar. Podemos explicar un cuento de marionetas en el que haya personajes animales y personajes florales. Las posibilidades son infinitas y dependiendo de la edad pueden ir enfocadas hacia unos objetivos u otros.

Usaremos como ejemplo las partes del río. El río tiene 3 zonas muy marcadas:

  • La alta (mucha fuerza y poco sedimento ya que el agua arrastra casi todo)
  • La media (fuerza mediana del agua y procesos de sedimentación para cuerpos grandes)
  • La baja (casi no hay fuerza en el agua y los sedimentos se posan en el fondo del río)

También podemos realizar una salida de campo y estudiar la calidad del agua. Para ello podemos usar bioindicadores (animales y/o plantas) que con su presencia o su ausencia nos indican la calidad del agua en ese tramo del río. Se selecciona una parte del río y se mira la fauna y la flora. A partir de guías podemos identificar las muestras y determinar la calidad del agua según lo que hayamos encontrado.

Nuestras gotas bajan por el río y de repente se encuentran con una pared enorme. ¿Qué es ese elemento que encuentran en medio de su camino?¿Qué ha pasado que el agua ha dejado de moverse?¿Hay un atasco?

De repente notan que “algo” las tira para abajo. Se sienten arrastradas por una especie de corriente. Ha llegado el momento de decidir de nuevo el destino de nuestras gotas.

  • Opción 1: “se dejan llevar por la corriente”.
  • Opción 2: “resisten la corriente”

En la siguiente entrega descubriremos qué han decidido nuestras amigas. Estad atentos/as a nuestro blog para la segunda parte de la odisea en la que se han metido nuestras nuevas amigas.

Hemos hablado en muchas ocasiones de la importancia del juego en las actividades educativas, lo que vendría a llamarse gamificación. Particularmente soy un gran defensor de esta metodología y con esto no quiero decir que siempre se tenga que introducir el juego como elemento educativo o motivador.

Hoy he pensado que os podría ser de ayuda una idea que tuve al ver una película de dibujos animados. La verdad es que no le di mucha importancia a lo que estaba viendo. Mi sobrina disfrutaba viendo unas gotas de agua con ojos, nariz y boca sonriente así que con eso me bastaba. Más tarde, y no me preguntéis a cuento de qué, me vinieron a la cabeza esas gotas de agua hablando y explicándose sus historias, sus problemas, sus inquietudes. De repente las gotas tenían una vida llena de aventuras que me pareció fascinante.

Gotas de agua

Gotas de agua

¿Qué se deben explicar 2 gotas de agua?

Esa fue la primera pregunta que me hice y al darle vueltas me salieron muchísimas situaciones que se podían usar en las aulas. Sí, sí…ya sé, así a primera vista parece todo muy “pillado por los pelos” pero esperad que ahora os lo cuento todo y vosotros decidiréis si vale la pena probar o no.

Ya que escribo en el blog de Endesa Educa voy a centrar la actividad en la generación de energía a partir del agua pero que eso no os limite, podéis usar esas mismas gotas de agua para explicar la depuración, la potabilización, el ciclo del agua….

Asignamos personajes

Empezamos la actividad asignando los personajes. Podemos dar a cada participante una gota de agua o bien hacer grupos y que cada grupo lleve una gota. La actividad básicamente consistirá en vivir en primera persona las aventuras y desventuras de nuestra gota de agua. Seguro que cada uno/a de nosotros/as nos imaginamos a nuestra nueva amiga de una forma muy distinta. Por esa razón lo primero que haremos es crear a nuestro personaje.

Lo podemos hacer con un dibujo, recortando cartulina, poniendo una gota en un portaobjetos.. lo que nosotros queramos. ¡No olvidemos decidir su personalidad! Puede ser una gota tranquila o dulce o salada… tenemos muchas opciones.

Una vez tengamos listo el “aspecto” y la “personalidad” de nuestro personaje vamos a ver qué aventuras le esperan.

Punto de partida

Nuestra gota de agua está cayendo del cielo. Cae a alta velocidad. A medida que cae va saludando a otras gotas de agua (este sería un buen momento para realizar algún juego de presentación) que al igual que ella, están cayendo de las oscuras nubes que hay más arriba. En este momento podemos trabajar la atmósfera, qué encontramos en ella, está sucia o limpia, el efecto invernadero, las distintas capa que la componen…

Al explicar la actividad nosotros os iremos dando opciones que podéis utilizar o no. Este escrito no es la “Biblia” es solo un recurso del que podéis usar lo que más os convenga. Como ejemplo hablaremos del efecto invernadero que afecta a la temperatura de la Tierra. Eso conlleva un cambio en el régimen de lluvias. Hay mucho material disponible sobre este fenómeno que mantiene la temperatura agradable en nuestro planeta. Nosotros hemos buscado y os recomendamos algunos de los materiales que hemos encontrado en Endesa Educa y Tiching

A lo largo de la actividad encontraremos momentos de toma de decisión. Deberán escoger entre distintas opciones para poder seguir sus aventuras. Nuestras gotas llegan a tierra y es el momento de tomar una decisión.

  • Opción 1: “nuestra gota cae en el mar”
  • Opción 2: “nuestra gota cae en un río”

Que escojan la opción que ellos/as quieran. Para poder explicaros la actividad con un inicio y un fin montaremos nuestra propia aventura y escogeremos la opción 2. Las opciones son “a gusto del consumidor”.

Tenemos nuestras gotas de agua en el río y podemos aprovecha para hablar de las partes del río (alta, media baja), podemos hablar de la flora y la fauna de los ríos, podemos hacer experimentos sobre la calidad del agua en alguna salida que podamos realizar. Podemos explicar un cuento de marionetas en el que haya personajes animales y personajes florales. Las posibilidades son infinitas y dependiendo de la edad pueden ir enfocadas hacia unos objetivos u otros.

Usaremos como ejemplo las partes del río. El río tiene 3 zonas muy marcadas:

  • La alta (mucha fuerza y poco sedimento ya que el agua arrastra casi todo)
  • La media (fuerza mediana del agua y procesos de sedimentación para cuerpos grandes)
  • La baja (casi no hay fuerza en el agua y los sedimentos se posan en el fondo del río)

También podemos realizar una salida de campo y estudiar la calidad del agua. Para ello podemos usar bioindicadores (animales y/o plantas) que con su presencia o su ausencia nos indican la calidad del agua en ese tramo del río. Se selecciona una parte del río y se mira la fauna y la flora. A partir de guías podemos identificar las muestras y determinar la calidad del agua según lo que hayamos encontrado.

Nuestras gotas bajan por el río y de repente se encuentran con una pared enorme. ¿Qué es ese elemento que encuentran en medio de su camino?¿Qué ha pasado que el agua ha dejado de moverse?¿Hay un atasco?

De repente notan que “algo” las tira para abajo. Se sienten arrastradas por una especie de corriente. Ha llegado el momento de decidir de nuevo el destino de nuestras gotas.

  • Opción 1: “se dejan llevar por la corriente”.
  • Opción 2: “resisten la corriente”

En la siguiente entrega descubriremos qué han decidido nuestras amigas. Estad atentos/as a nuestro blog para la segunda parte de la odisea en la que se han metido nuestras nuevas amigas.

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