Cómo afectan las toallitas higiénicas en la contaminación del medioambiente

Hace tiempo que oímos hablar del enorme impacto que tiene el uso d las toallitas higiénicas para el medio ambiente, especialmente para nuestros mares, pero la realidad es que conocemos poco sobre este tema ¿Sabes cuánta cantidad de este residuo terminan cada año contaminando los mares? Te lo contamos en este post.

La central térmica del Ciclo Combinado del Besós, situada en el municipio de Sant Adrià del Besós, muy cerca de Barcelona y delante del mar, ha alertado sobre este problema. Cuenta con 3 grupos de generación (2 de Endesa y 1 de Naturgy) que pueden llegar a generar hasta 1271 MW. Esta instalación utiliza agua del mar para refrigerar su condensador, agua que recoge a través de unos emisarios submarinos que se adentran 500 metros en el mar.

Cuando el agua llega a la central, reposa en una balsa de captación y, antes de entrar en el sistema de refrigeración del condensador, pasa por unos filtros. Y en estos filtros es donde se detectan cada vez más residuos de origen humano, entre ellos las toallitas higiénicas. Para que os hagáis una idea, solo en el año 2020 se recogieron 26,5 toneladas de residuos en estos filtros y, más de la mitad, eran toallitas higiénicas, que tiramos a través del váter. ¿Y el resto? Pues básicamente restos marinos en forma de algas, cáscaras de mejillones…pero, sobre todo plásticos y otros residuos que provienen de la actividad humana y que, entre todos, seguro que podríamos evitar, al menos una parte importante.

Todos estos residuos se recogen y se almacenan en unos contenedores hasta que los recoge un gestor autorizado para que sigan el tratamiento que más les convenga. El agua del mar, una vez usada para refrigerar el condensador vuelve a su origen: al mar (para ser exactos, el agua de uno de los grupos de generación, el 3, vuelve a la desembocadura del rio Besós) con aumento de la temperatura de no más de 7oC.

Esta cantidad supone un problema importante para la central puesto que, en principio, los filtros cuentan con un sistema de lavado automático que, a menudo, ya no es suficiente, y hay que parar el funcionamiento de la instalación para hacer la limpieza manualmente. Seguro que no os imaginabais que un acto tan cuotidiano para mucha gente, como es tirar las toallitas por el váter, puede llegar a generar un problema para una central térmica tan imponente como es la del Besós.

Además, temporales como el “Gloria” que afectó fuertemente la zona de esta central en enero del año pasado, y que pueden suceder en el mediterráneo (y habrás más si hacemos caso de las previsiones sobre el cambio climático) aumentan la aparición de residuos en el mar y, por tanto, en la central.

Queda claro, pues, que las toallitas higiénicas suponen un problema para las instalaciones que utilizan agua del mar como sistema de refrigeración, pero, sobre todo, suponen un problema ambiental, un perjuicio para nuestros mares, cada vez más humanizados y dañados. Pequeños cambios en nuestras acciones, como puede ser tirar estos residuos al contenedor adecuado o, por qué no, dejar de usarlas, está en manos de todos y todas y pueden suponer una gran ayuda para nuestro planeta. Ahora que tenemos cerca el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) vale la pena reflexionar sobre el impacto que tienen algunos de nuestros hábitos que son tan perjudiciales para el medio ambiente. Desde Endesa Educa, os invitamos a hacer esta reflexión y a pensar… ¿Qué podemos hacer nosotros para mejorar y cuidar nuestro entorno?

Hace tiempo que oímos hablar del enorme impacto que tiene el uso d las toallitas higiénicas para el medio ambiente, especialmente para nuestros mares, pero la realidad es que conocemos poco sobre este tema ¿Sabes cuánta cantidad de este residuo terminan cada año contaminando los mares? Te lo contamos en este post.

La central térmica del Ciclo Combinado del Besós, situada en el municipio de Sant Adrià del Besós, muy cerca de Barcelona y delante del mar, ha alertado sobre este problema. Cuenta con 3 grupos de generación (2 de Endesa y 1 de Naturgy) que pueden llegar a generar hasta 1271 MW. Esta instalación utiliza agua del mar para refrigerar su condensador, agua que recoge a través de unos emisarios submarinos que se adentran 500 metros en el mar.

Cuando el agua llega a la central, reposa en una balsa de captación y, antes de entrar en el sistema de refrigeración del condensador, pasa por unos filtros. Y en estos filtros es donde se detectan cada vez más residuos de origen humano, entre ellos las toallitas higiénicas. Para que os hagáis una idea, solo en el año 2020 se recogieron 26,5 toneladas de residuos en estos filtros y, más de la mitad, eran toallitas higiénicas, que tiramos a través del váter. ¿Y el resto? Pues básicamente restos marinos en forma de algas, cáscaras de mejillones…pero, sobre todo plásticos y otros residuos que provienen de la actividad humana y que, entre todos, seguro que podríamos evitar, al menos una parte importante.

Todos estos residuos se recogen y se almacenan en unos contenedores hasta que los recoge un gestor autorizado para que sigan el tratamiento que más les convenga. El agua del mar, una vez usada para refrigerar el condensador vuelve a su origen: al mar (para ser exactos, el agua de uno de los grupos de generación, el 3, vuelve a la desembocadura del rio Besós) con aumento de la temperatura de no más de 7oC.

Esta cantidad supone un problema importante para la central puesto que, en principio, los filtros cuentan con un sistema de lavado automático que, a menudo, ya no es suficiente, y hay que parar el funcionamiento de la instalación para hacer la limpieza manualmente. Seguro que no os imaginabais que un acto tan cuotidiano para mucha gente, como es tirar las toallitas por el váter, puede llegar a generar un problema para una central térmica tan imponente como es la del Besós.

Además, temporales como el “Gloria” que afectó fuertemente la zona de esta central en enero del año pasado, y que pueden suceder en el mediterráneo (y habrás más si hacemos caso de las previsiones sobre el cambio climático) aumentan la aparición de residuos en el mar y, por tanto, en la central.

Queda claro, pues, que las toallitas higiénicas suponen un problema para las instalaciones que utilizan agua del mar como sistema de refrigeración, pero, sobre todo, suponen un problema ambiental, un perjuicio para nuestros mares, cada vez más humanizados y dañados. Pequeños cambios en nuestras acciones, como puede ser tirar estos residuos al contenedor adecuado o, por qué no, dejar de usarlas, está en manos de todos y todas y pueden suponer una gran ayuda para nuestro planeta. Ahora que tenemos cerca el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) vale la pena reflexionar sobre el impacto que tienen algunos de nuestros hábitos que son tan perjudiciales para el medio ambiente. Desde Endesa Educa, os invitamos a hacer esta reflexión y a pensar… ¿Qué podemos hacer nosotros para mejorar y cuidar nuestro entorno?

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